El hombre tras la barba

¿Su barba? Más que mero vello facial. ¿Su juego? Nunca pasa inadvertido. ¿Su progresión? El límite es el cielo. ¿Su nombre? James Harden.

De lo que hace en la cancha conocemos ya mucho. Considerado unánimemente el mejor escolta de la liga, en la actualidad se esfuerza por conseguir por hacer reinar dicha unanimidad también en lo referente a ser el mejor jugador de la liga. Y debe estar haciendo las cosas bien, porque el año pasado no se quedó muy lejos. En absoluto.

¿Qué hay más allá de lo que nos muestra la televisión e Internet de su juego? ¿Qué se esconde tras una de las imágenes más codiciadas del panorama baloncestístico?

Como muchos de los grandes jugadores de la NBA (véase LeBron James o Kevin Durant), James Harden es hijo de madre soltera. Su padre, James Harden Sr., con quien su madre nunca llegó a contraer matrimonio, entraba y salía de la cárcel por tráfico de drogas así que Harden nunca tuvo en el un referente paterno. «Yo hice de padre y madre», comenta Monja Willis, madre de Harden.

«Yo ejercí de madre y padre». —Monja Willis, madre de James Harden.

Al igual que sucede con Kevin Durant, The Beard mantiene un vínculo afectivo intensísimo con su madre y, pese a sus 26 años de edad, confiesa estar muy «enmadrado» todavía. En cuanto dejó su trabajo, allá por 2009, Harden le compró por 2 millones de dólares su casa al ex-jugador Cuttino Mobley para poder tener siempre cerca de él. A menos de 20 minutos de su casa, en concreto.

Su madre está muy presente en su vida diaria y no solo fuera de las canchas, sino también en los entrenamientos o en las sesiones de fotos del equipo. Ejerce de madre con la cuadrilla de amigos cercanos de Harden en sus ratos de ocio e incluso se atreve a consejos a Dwight Howard para que mejore su tiro: «Siempre le digo: «Dobla las rodillas». ¡Así, sí las mete!».

James Harden junto a su madre. Foto vía Fabwags
James Harden junto a su madre. Foto vía Fabwags

En cuanto a sus gustos culinarios hay algo que queda bastante claro: le vuelve loco la cadena mexicana Chipotle. Siempre que puede pasa por allí y pide un chicken bowl con extra de guacamole. No falla, simplemente le fascina: «Chipotle es como mi casa», llega a declarar el escolta. En lo referente a su vida más allá de los viajes y los entrenamientos, Harden tiene unos gustos muy convencionales para un jugador de la NBA: le encantan el hip-hop, la moda, los videojuegos. Nada que nos sorprenda o que no pudiéramos predecir en el caso de un chico de 26 años.

Dejando un poco atrás ya al Harden de carne y hueso para adentrarnos en su vida en la red, hay algo que no se puede pasar por alto: James Harden es una máquina de generar imagen en redes sociales. En un panorama digital como en el que vivimos, una superestrella de la NBA está muy expuesta en Internet, y eso es algo que Harden sabe y gestiona. Internet puede encumbrarte en los cielos, pero también puede relegarte a los infernos. Miembro activo de diversas redes sociales, el jugador franquicia de Houston explota su imagen, su look y su personalidad a través de las redes sociales. Los expertos en marketing de las compañías rivales lo definen como «brillante».

Harden, haciendo photobombing a Kanye West.
Harden, haciendo photobombing a Kanye West.

«En el contexto actual, una superestrella de la NBA está muy expuesta en Internet, y eso es algo que Harden sabe y gestiona. Internet puede encumbrarte en los cielos, pero también puede relegarte a los infernos.»


James es un chico mediático, muy mediático.
Y no es algo que le disguste, al contrario. «Creo que es bueno que se debata y se hable de ti todos los días. Lo que debería preocuparte sería que dejaran de hacerlo», comenta orgulloso en una entrevista reciente a Sports Illustrated. Sin duda eso es algo que se antoja bastante improbable, más si cabe tras sus repetidos encuentros con una de las hermanas más populares y citadas del mundo, Khloe Kardashian.

Además de mediático, Harden es también muy rico. Lo suficientemente rico como para tener una máquina de contar billetes en su salón, al más puro estilo de los señores del contrabando. Como para tener un cine personalizado en su casa con asientos de cuero. Como para celebrar su cumpleaños en un yate con Kanye West mientras multitud de fuegos artificiales iluminan el cielo. Para eso y mucho más.

James Harden estrenando su contrato con Adidas. Foto vía Adidas.
James Harden estrenando su contrato con Adidas. Foto vía Adidas.

El deporte y la fama traen consigo grandes cifras de dinero, como últimamente hemos podido comprobar con su último acuerdo con Adidas, por el que percibirá 200 millones de dólares en 13 años por vestir la marca alemana. A fin de cuentas, explotar a fondo tu imagen personal es una inversión por la que eventualmente esperas cosechar frutos.

La barba más famosa de la historia Un chico californiano de 26 años cuyo ídolo de la infancia era Kobe Bryant. Un tipo que se define como «alguien a quien le gusta pasárselo bien, cariñoso y libre». Un jugador que pasó de ser el 6º hombre de un equipo aspirante a ser aspirante en 2 años de ganar el MVP de la temporada. El fenómeno Harden, una realidad que traspasa fronteras.

James Harden. Foto vía Jameshardenillustrated.com
James Harden. Foto vía Jameshardenillustrated.com

 

 

 

 

 

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